Cuando se arma la cobertura de una boda, es normal pensar que cuanta más gente, mejor: más cámaras, más ángulos, más manos. En la práctica no funciona así. Por nuestra experiencia en bodas y por respeto a la ceremonia de los novios, no aconsejamos que el equipo sea mayor a 4 personas.
Cada persona extra necesita espacio, coordinación y su propio punto de vista. Con demasiada gente en el mismo lugar, los integrantes se estorban entre sí, se cruzan en los planos y pierden tiempo organizándose. Un equipo pequeño y bien coordinado se mueve con rapidez y llega a cada momento importante.
La ceremonia es el momento más íntimo del día. Un grupo grande de fotógrafos y camarógrafos moviéndose por el pasillo y el altar puede distraer a los novios, tapar la vista de los invitados y generar molestias justo cuando todos quieren vivir el momento.
Si tu boda tiene otros equipos de foto o video, conviene avisarnos con tiempo para coordinar posiciones y que nadie se interponga. Entre todos, el número de personas con cámara en la ceremonia debería mantenerse bajo.
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